El estrés, según la Organización Mundial de la Saludo (OMS), es una serie de reacciones de carácter fisiológico que prepara al cuerpo para entrar en acción.

Estas reacciones suelen ser provocadas por la tensión, el nerviosismo o el agobio y, depende de la persona, se canalizan de una manera más perjudicial o de una manera más beneficiosa.

Cuando no se canaliza de la forma correcta, surge el estrés. Uno de los más comunes es el estrés laboral y, por ello, vamos a tratar de conocer todo lo que rodea a este concepto con el fin de prevenirlo.

De este modo, en los siguientes apartados comentaremos las causas y consecuencias del estrés, así como los tipos y la forma de prevenirlo.

Tipos de estrés laboral

Todos los trabajadores acabamos sometidos a algún estrés a lo largo de nuestra vida laboral. Entre ellos, existen dos tipos y tener un tipo u otro dependerá completamente de la capacidad de reacción que tenga nuestro cuerpo.

Así, diferenciamos, por un lado, el estrés positivo; y, por otro lado, el estrés negativo.

Cuando este último aparece, se deben empezar a realizar una serie de prácticas para prevenirlo, ya que tener altos niveles de estrés durante un tiempo prolongado acabará siendo perjudicial para nuestra salud.

Causas del estrés laboral

Las causas del estrés pueden ser diferentes en cada persona, pero en cada uno de los casos, el estés suele ser provocado por alguna de las siguientes situaciones:

En primer lugar, cuando tenemos una carga muy grande de tareas en nuestro día a día.

En segundo lugar, cuando el nivel de presión y de responsabilidad en el trabajo es muy alto.

Y, en tercer lugar, cuando las relaciones y al ambiente laboral no es satisfactorio o adecuado.

Estas causas del estrés, comentaremos, afectará a cada persona de una manera diferente, ocasionándole, a cada una, una serie de consecuencias, de las que hablaremos en el siguiente apartado.

Una mención especial tiene el estrés por teletrabajo, ya que puede crear mucho estrés laboral por dos motivos: la convivencia y la fatiga por hiperconexión.

Consecuencias del estrés laboral

La prolongación de altos niveles de estrés laboral puede provocar una serie de consecuencias. En este apartado, comentaremos las más comunes.

En primer lugar, enfermedades y patologías de carácter grave, como son los trastornos de tipo cardiovascular, inmunológicos, dermatológicos o respiratorios, entre otros.

Y, en segundo lugar, problemas cognitivos, motores o fisiológicos.

El estrés laboral, como podemos observar, tiene consecuencias sobre nuestra salud, pero también sobre el funcionamiento de la empresa, ya que puede provocar la falta de productividad del trabajador, la pérdida de calidad o la falta al puesto del trabajo.

Buenas prácticas y actividades para prevenir el estrés laboral

Ante las consecuencias que puede producir unos altos niveles de estrés laboral, conviene conocer una serie de prácticas y actividades para prevenirlo.

Distinguiremos dos tipos de prácticas: una por parte de la empresa y otra por parte del trabajador.

Por un lado, por parte de la empresa, debe transmitir confianza al trabajador para hacerle conocedor de sus capacidades ante las tareas asignadas y que no caiga en un estado de estrés.

Y, por otro lado, por parte del trabajador, debe no trabajar más de diez horas diarias, dormir de forma adecuada y un mínimo de seis horas, tomarse un día o dos de desconexión absoluta del trabajo y hacer ejercicio físico, manteniendo una dieta equilibrada.

Consejos para los responsables de recursos humanos

El principal consejo que se le puede dar a los responsables del departamento de Recursos Humanos es conocer a fondo el concepto de estrés laboral. Solo de esta manera van a conseguir prevenirlo e incrementar la seguridad y la salud de todos los trabajadores de la empresa.

Así, el funcionamiento y la productividad de la organización será óptima y los trabajadores estarán siempre motivados.