Los reconocimientos médicos son una de las partes más importantes del mundo laborar. Se llevan a cabo desde hace unos años para conocer el estado de salud de los trabajadores.

Desde el punto de vista del empresario o de la empresa, La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece, en el artículo 22, que la empresa o empresario debe garantizar a todos sus trabajadores un servicio de vigilancia de la salud  en función de los riesgos laborales asociados a su trabajo.

Por este motivo, a continuación, vamos a explicar en qué consiste este reconocimiento laboral, cuáles son las partes estipuladas por el Ministerio de Sanidad para llevarlo a cabo y por qué es tan importante.

¿En qué consiste el reconocimiento médico?

Los reconocimientos médicos laborales consisten en obtener una serie de datos epidemiológicos y clínicos a través de pruebas, exploraciones y preguntas. Estas pruebas detectan cualquier problema de salud de los trabajadores de una empresa.

Los objetivos de estos reconocimientos médicos se pueden resumir en tres:

En primer lugar, conocer y diagnosticar el estado de salud de cada uno de los trabajadores de la empresa, así como, relacionar esto con la exposición de ellos a los riesgos del trabajo que realizan.

En segundo lugar, evaluar si las medidas preventivas de la empresa son eficaces y dar con las situaciones de riesgo que puede haber en la misma.

Y, por último, informar a la empresa de las medidas que sean necesarias para adaptar la actividad al estado de salud del trabajador.

Partes del reconocimiento laboral

Los reconocimientos médicos están elaborados en base a los protocolos que estipula el Ministerio de Sanidad.

De esta manera, se puede distinguir cuatro partes bien diferenciadas: la historia clínica personal, la anamnesia laboral, la exploración clínica y los estudios complementarios.

Vamos a explicar cada una de ellas en los siguientes apartados.

Historia clínica personal

Consiste en recopilar una serie de datos personales del trabajador.

Estos datos son los siguientes: la fecha de nacimiento del trabajador, las intervenciones quirúrgicas, las enfermedades crónicas o no que padezca o haya padecido en su vida, los hábitos tóxicos, como es el consumido de alcohol, tabaco o drogas, los antecedentes familiares en cuanto a enfermedades se refieren, como la diabetes o enfermedades cardiacas, y las actividades de ocio y deportivas que practica el empleado.

Anamnesia laboral

En este caso, consiste en recopilar información, pero relacionada con el ámbito laboral.

Así, se obtienen datos sobre los turnos y horarios del trabajador, los riesgos del puesto en el que trabaja, los accidentes de trabajo que haya sufrido anteriormente, los puestos en los que ha trabajado en su vida y la empresa, la opinión del trabajador sobre su empleo actual, la realización o consecución de actividades fuera de la empresa y los problemas que aprecia el trabajador en su puesto de trabajo o en el negocio en general.

Exploración clínica

La exploración clínica está formada por una serie de exámenes médicos al trabajador. En ellos, se reconocen diferentes partes del cuerpo con el fin de obtener un informe clínico completo.

Entre estos exámenes encontramos los siguientes: examen abdominal, examen oftalmológico, examen antropométrico (es decir, la obtención de los datos de peso, índice de masa corporal y talla), examen cardiovascular y respiratorio, examen del sistema nervioso y examen osteoarticular (relacionado con los huesos y las articulaciones)

Otros estudios complementarios

Por último, para completar un buen reconocimiento médico laboral, se realizan una serie de estudios complementarios.

Pasamos a detallar los cinco mas habituales : un estudio de la visión y el oído, un electrocardiograma, un estudio biológico, formado por un análisis de orina y otro de sangre y una espirometría y encaso necesario un estudio radiográfico.

¿Por qué es tan importante un reconocimiento médico?

La importancia de realizar estos reconocimientos médicos laborales recae en el hecho de detectar de forma temprana la posibilidad o predisposición de un trabajador a desarrollar una enfermedad que se derive del trabajo que desempeña.

La empresa puede evitar, de esta manera, las bajas laborales o los accidentes de trabajo en su negocio.